Sin siquiera parpadear
Mira el reloj y suspira hondo
controlando el hervor
de la angustia y el enojo.
"Que no revalsen
ni se te escapen por los poros",
Se contiene a si misma.
Tapando cualquier rastro visible
que de cuenta del alud
que se desata en sus adentros.
Mientras el pasillo se encoje
a cada paso,
con cada bocanada de aire
que su vitalidad le demanda;
cierra los ojos y pena en silencio
así nadie escucha,
así nadie se entera
que la vida muchas veces sobrepasa.
No puede gritar
No puede llorar
No se deja sentir
Es grande, y los grandes no hacen eso.
Pero se siente pequeña
Se acobarda al sentirse
tan inútil,tan ingenua.
"Una niña tonta"
susurran las paredes.
Al fin y al cabo ya soltó una lagrima.
"pobrecita, se rompió de nuevo", sentencian.
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